Los medios dicen asi: “El archipiélago
de
Cabo Verde es uno de
los últimos paraisos incontaminados de nuestro planeta.
Piensen en un manojo
de islas en medio del Océano Atlántico,
donde el escaso
turismo se adapta
todavía al ritmo
de la naturaleza y a
las características del ambiente. “Y este
paraiso se encuentra
a poquisimas horas
de Europa, de 3 a 6 horas, con vuelos
directos desde casi
todos los paises comunitarios.
Pero no es necesario
dejarse andar por la fantasia imaginando
islas de exhuberante vegetación tropical como el nombre puede hacer
entender. Al contrario, lo fascinante de estas islas viene
de un paisaje lunar donde la vegetación aparece como manchas
de verde esparcidas aqui y allá por una mano caprichosa.
Toda una otra cosa parece el fondo marino de estas islas,
riquisimo de fauna y flora marina, tanto de ser considerada por Cousteau,
el mas grande de los exploradores submarinos, como
el jardin del Eden de la costa africana bañada por el atlántico.